Quickicia
Nosotros
Gracias por ser parte de la comunidad “Quickicia”. La nuestra no es una historia convencional. No somos una organización que nació en tiempos de bonanza; tampoco somos una entidad que surgió durante lo que podría ser socialmente entendido como “el mejor momento”. Somos un proyecto que emergió después de un largo camino de reconstrucción; un proceso que contuvo pendientes muy inclinadas hacia la frustración y la desesperación. Por eso, si buscan una empresa que nunca haya saboreados las mieles de la derrota; que enumere en su carta de presentación una lista engrosada de abultados éxitos, siento mucho decepcionarles. Sí, somos buenos, diría que muy buenos, pero gracias a que caímos muchas veces.
Predominaban las sombras frente a las luces; el miedo frente a la valentía. Eran momentos en donde elegir el rumbo profesional se tornaba un privilegio. Como muchos, tuvimos que reinventarnos; agarrar la rabia y la queja, hacerlas un ovillo y comenzar a levantar nuevos cimientos; a crear un templo renovado capaz de satisfacer las necesidades presentes del mercado de la mano del contexto global en el que vivíamos. Entonces no era momento para reflexiones; había que actuar rápido; sobrevivir y punto. Entonces poco importaban los sueños.
Éramos conocedores y expertos en materia de comercio internacional; habíamos asesorado a multitud de compañías en sus procesos de importación y exportación; fuimos los artífices de la implantación de diversas organizaciones en la región latinoamericana. Creíamos haberlo vivido todo; nos sentíamos el ombligo del mundo, sin embargo, no éramos conscientes de que no habíamos vivido nada; de que estábamos a las puertas de atravesar una absoluta debacle que nos llevaría a bailar al son de un único ritmo: la logística.
Nuestra empresa matriz; nuestro sueño, encargada desde hace más de 12 años de las relaciones institucionales e internacionalización de empresas se convirtió en una entidad que, además de asesorar a empresas líderes a nivel mundial en sus procesos de expansión internacional, se encargaba del proceso completo de importación de productos totalmente médicos. MR manejaba un gran conocimiento de los mercados asiáticos, un abanico importante de proveedores confiables con los que mantenía relaciones estables y una interesante cartera de inversionistas con capital suficiente para operar con tranquilidad. Sin embargo, las plantas de producción empezaban a colapsar; las materias primas a escasear; los contenedores a desaparecer; y los puertos y aeropuertos a restringir sus accesos y rutas.
La afectación logística mundial originó graves problemas, los cuales se convirtieron en un aprendizaje para entender que toda experiencia, trayectoria y recursos se tornan insuficientes cuando el éxito depende de actores ajenos a nuestro propio control; cuando la entrega o no de un producto considerado de emergencia depende de un espacio dentro de una línea aérea o de una naviera; de la confiscación o no del mismo. Fue entonces cuando entendimos que la garantía de éxito hacia nuestros clientes solo podría ser una realidad cuando pudiéramos amansar el control de nuestra operación al 100%.
Como una empresa de distribución regional de productos de primera necesidad con máxima demanda y reducida oferta, la cual cuenta con la totalidad de su mercancía en la región centroamericana y la capacidad de entregar la misma de forma inmediata. En un “click”, nuestra compañía le envía los productos que requiera a las puertas de su domicilio en cualquier país de Centroamérica.